Aunque su adopción plantea desafíos de inversión y gestión de datos, un estudio muestra que esta herramienta contribuye a mejorar la eficiencia operativa.
La IA se está utilizando principalmente para organizar y analizar espacios, reducir costos, y mejorar la eficiencia dentro de los edificios corporativos.
Uno de los usos más demandados de la IA es la automatización de la reserva de salas de reuniones. También se está utilizando mucho en el ámbito de la eficiencia energética. Algunos edificios ya cuentan con sistemas automatizados que ajustan variables como la iluminación, calefacción y aire acondicionado según la cantidad de personas presentes. Esto no solo reduce el consumo eléctrico, sino que también contribuye a los objetivos de sostenibilidad de las empresas.
También esta tecnología está orientada a mejorar la seguridad y el mantenimiento de las instalaciones (Los sistemas inteligentes pueden detectar fallas en ascensores, equipos eléctricos, o sistemas de climatización, y enviar alertas antes que ocurra un problema mayor).
Los beneficios del uso de IA no son solo operativos sino también estratégicos, ya que facilita la obtención de certificaciones como WELL o LEED, cada vez más valoradas en el mercado inmobiliario corporativo.
En este escenario los sistemas de gestión de edificios BMS (Building Management System), integrados con IA, se posiciona como un aspecto clave para avanzar hacia infraestructuras más eficientes, resilientes y sostenibles.
Fuente: El Mercurio












